Los desafíos del marketing digital para 2021

El crecimiento explosivo en 2020 del E-commerce, provocado por la pandemia y la imposibilidad de comprar presencialmente, nos dejó grandes lecciones y desafíos de cara al año que ya comenzó. Las claves para poder sortear este nuevo escenario están en cómo diseñamos la experiencia de nuestros usuarios y la información que nos permite tomar mejores decisiones.

Según un reporte de Shopify sobre el futuro del E-commerce en los próximos meses, cerca del 84% de los consumidores han comprado en línea durante la pandemia y el 53% de ellos indicó haber evitado las aglomeraciones y compras presenciales. Todo esto supone grandes desafíos para quienes se enfocan en el marketing digital, sobre todo ante un 2021 impredecible. 

En tanto en Chile, se estima que el comercio electrónico creció en un 53% en 2020. Negocios como Dafiti aumentaron sus ganancias en casi un 50%, llegando a 7,6 millones de clientes. Sin duda, el E-commerce será el canal de ventas más importante para las empresas este 2021. Esto se ve demostrado de que la mayoría de estas han volcado sus esfuerzos a reforzar sus plataformas de venta en línea.

En este contexto, las organizaciones y empresas enfrentan el desafío de reforzar sus canales digitales, tanto de prospección, venta y/o comunicación. Entendiendo que el escenario digital está en constante evolución y que necesita de equipos expertos para poder abordar este cambio forzoso. 

La importancia de nuestra identidad

Deloitte, en su reporte internacional de tendencias de marketing para 2021, identifica el “Propósito” como la primera clave -sino la más importante- para enfrentar un año desafiante y lleno de incertidumbre. Así, las organizaciones que tienen claro por qué existen y quiénes son sus clientes y/o usuarios, son las que llevan la delantera para navegar las aguas de un escenario incierto.

En este sentido, es relevante que identifiquemos las fortalezas y debilidades de nuestros servicios o productos. Nuestros contenidos pueden ofrecer al prospecto, usuario o cliente, información que no está en sintonía con la realidad. Hoy, más que nunca, no podemos prometer lo que no se puede cumplir. Por este motivo, debemos tener claridad sobre cómo comunicamos nuestra marca y apoyarnos en las herramientas que nos permitan darle forma a nuestros contenidos. 

Hacer crecer nuestra comunidad

Los eventos online son otra tendencia para este año. Estos se posicionarán como una manera eficaz y cercana (o tanto como lo permitan las pantallas) de comunicarse con los usuarios. A pesar del creciente agotamiento que provocan las reuniones en línea, la disposición de los usuarios a ser espectadores de otro tipo de eventos va en aumento.

Diversos expertos destacan la necesidad de poder crear instancias de participación e involucramiento, que permitan a las marcas posicionarse y ser contribuyentes activos a la conversación. No solo buscamos que los usuarios participen de nuestras actividades online, sino poder hacer seguimiento del antes, durante y después. 

Debemos ser capaces de diseñar experiencias atractivas, útiles y significativas para los usuarios; aquellas que agreguen valor y fortalezcan el vínculo que deseamos tengan con nuestra marca. Por este motivo, independiente del tipo de evento o plataforma, las organizaciones deben apuntar a que la interacción entre las personas sea el eje articulador de sus iniciativas y actividades.

Métricas para saber que vamos en el camino correcto

Una de las ventajas, o dolores de cabeza dependiendo a quién le preguntemos, de las acciones que podemos llevar a cabo digitalmente es que gran parte de nuestros esfuerzos los podemos monitorear, medir y mejorar. 

La Inteligencia Artificial y el machine learning que diversas plataformas han incorporado como parte fundamental de su operación, hoy nos permiten poder acceder a información que, interpretada correctamente, nos permite tomar decisiones en tiempo real para optimizar nuestras acciones digitales.

En este sentido, la gestión de los equipos de métricas se vuelve crucial. Siendo fundamental considerar el involucramiento de todas las áreas relacionadas -incluyendo las directivas-, siendo un punto crítico. Ya no es responsabilidad de las áreas digitales el entender conceptos como CTR, CPC, visitas, sesiones y conversiones, por ejemplo. Debemos ser evangelizadores de las métricas y entender el impacto que tienen en nuestras estrategias de negocio.

Ya en 2016, McKinsey nos hablaba de los desafíos de liderar en la era digital. Tanto a nivel de la automatización de los procesos de operación; como del diseño de nuestras estrategias de marketing, lo que se vuelve aún más relevante en este 2021, lo “digital” ya no es un apéndice, sino una obligación. 

Fuente: https://blog.ida.cl/

Fotografía de cabecera de: Archivo del blog